Un nuevo amanecer para la restauración de la visión
Un avance médico que alguna vez pareció ciencia ficción ahora es una realidad. Los científicos han desarrollado un implante ocular revolucionario que está ayudando a personas que antes eran completamente ciegas a ver y leer nuevamente.
El nuevo microchip retiniano fue insertado quirúrgicamente debajo de la retina de 38 voluntarios ciegos como parte de un ensayo clínico global publicado esta semana. Todos los participantes padecían degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), una condición que afecta la retina central y causa ceguera irreversible en millones de personas en todo el mundo.
Sorprendentemente, el 84 % de los pacientes recuperaron visión parcial, demostrando que la visión funcional puede restaurarse mediante neuroingeniería avanzada.
“Fue tremendamente emocionante cuando comencé a ver una letra”
Una de las participantes del ensayo, Sheila Irvine, participó en el Hospital de Ojos Moorfields de Londres. Antes una apasionada lectora, perdió la capacidad de disfrutar de los libros debido a la DMAE.
“Era una devoradora de libros y quería recuperar eso”, dijo. “Fue tremendamente emocionante cuando comencé a ver una letra. No es sencillo, aprender a leer de nuevo, pero cuanto más tiempo dedico, más avanzo. Leer te lleva a otro mundo; ahora definitivamente soy más optimista”.
Cómo funciona el dispositivo
Creado por Science Corporation, una empresa biotecnológica con sede en EE. UU., el dispositivo funciona junto con un par de gafas de video especiales que graban imágenes del entorno en tiempo real.
Estas gafas transmiten las imágenes a una computadora de bolsillo, que las transforma en una señal electrónica. Luego, la señal se envía de forma inalámbrica al implante bajo la retina. El microchip transmite esta información a través de las células retinianas sanas restantes hasta el cerebro, donde se interpreta como una entrada visual.
El doctor Mahi Muqit, consultor principal en Moorfields, calificó el logro de histórico:
“En la historia de la visión artificial, esto representa una nueva era. Nunca se había hecho antes.”
Inalámbrico y mínimamente invasivo
El implante es diminuto, inalámbrico y funciona con energía lumínica: no requiere cables ni baterías externas. Los cirujanos pueden implantarlo en menos de dos horas, y la mayoría de los pacientes regresan a casa el mismo día.
Después, los pacientes pasan por un proceso de rehabilitación para entrenar al cerebro a interpretar las nuevas señales. Al principio, solo perciben destellos de luz, pero con el tiempo estos se transforman en formas y letras reconocibles.
Más allá de la vista: el impacto emocional
Para muchos, la experiencia es tan emocional como técnica. Poder percibir letras, rostros o luces después de años de ceguera aporta una renovada sensación de independencia.
Los expertos describen este avance como un paso crucial hacia la visión artificial completa. Se espera que las futuras versiones incluyan más electrodos para lograr una mayor resolución de imagen, ofreciendo una visión más nítida y natural.
El doctor José-Alain Sahel, oftalmólogo líder y pionero en el campo, señaló:
“Cada paciente que puede leer una palabra nuevamente demuestra que la visión neuroprotésica ya no es ciencia ficción.”
Una esperanza global para millones
Con 200 millones de personas afectadas por la degeneración macular en todo el mundo, esta innovación podría transformar innumerables vidas. Aunque aún no cura la ceguera, devuelve algo invaluable: la conexión entre la luz y la mente.
Los ensayos clínicos se están ampliando en Europa y Estados Unidos, y la aprobación para uso público podría llegar tan pronto como en 2027.
Para pacientes como Sheila Irvine, la tecnología significa mucho más que ciencia. “Es un regalo que nunca pensé que volvería a experimentar”, dijo.


